El caballo estirado es un platillo ecuatoriano a base de verde, leche, queso y orégano. Este plato normalmente se lo sirve en el desayuno o en la cena, ya que es un plato del paladar ecuatoriano, que se sirve caliente. Por supuesto va bien si lo acompañas por un buen café pasado o un vaso de jugo de fruta.



Cortar el plátano en trozos grandes.

Freír los trozos de verde en abundante aceite.

Aplastarlos pero como si fuera para patacones.


Coloca en una olla o cacerola el verde aplastado, la leche, el queso troceado y el orégano. Poner a cocinar y cuando empiece a hervir, agregar mantequilla y sal al gusto.

Sírvelo caliente, acompañándolo con pan y un vaso de jugo de naranja.