La costumbre de freír el verde viene del sudeste asiático, de donde es originario. Pero la doble fritura, que es la característica del patacón la heredamos de los habitantes de África, cuyos descendientes se asentaron en la costa de Ecuador.
En el siglo XVIII se usaba la palabra «patacón» para referirse a unas monedas de plata o de cobre. Con este sentido «patacón» estuvo vigente en el Ecuador hasta que el peso se sustituyó por el sucre, según Darío Guevara, escritor ecuatoriano del siglo XX.
Ahora, los patacones son infaltables en el menú típico ecuatoriano, pues es considerado “símbolo del desayuno costeño”.

Se lo prepara sólo con plátano verde y aceite.

Se corta en trozos grandes y se fríe en abundante aceite.

Cuando estén fritos, sacarlos, escurrirlos y aplastarlos.

Pasarlos por agua es el secreto para que queden súper crocantes por fuera y suaves por dentro. Escurrirlos y volverlos a freír. Acompáñalos con huevo frito, queso y una taza de café.
